domingo, 15 de junio de 2014

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Después de 3 meses de mi último viaje, recién me animo a colgar fotos y contar mi poco de mi experiencia ( aunque la verdad no he tomado muchas fotos)

La principal razón para decidirme a pasar fuera de casa mi cumple, fue el aburrimiento de la monotonía etílica o lo que sea de año tras año. Así que me animé a irme a la selva otra vez.

Era la primera vez que usaba el CS, la verdad fue muy buena experiencia. Así conocí a Vane mi host, ella es el tipo de personas que transmiten y te contagian de una alegría increíble.


La ciudad de las motos






En la carretera vimos un anuncio de una casa, preguntamos a unos señores y nos dijeron que era una casa naturista ( lo que yo estaba buscando). Vane me acompaño a buscarlo, nos dimos las de exploradoras caminando entre el bosque.....caminamos caminamos caminamos mientras veíamos mariposas, monos pasar, escuchando el golpe el viento contra las hojas.....y así nos perdimos.


Asustadas? Sí, un poco. Creo que en esos momentos donde pensamos que nos va pasar algo que se nos viene a la cabeza las personas más importantes en nuestras vidas....en mi caso mi familia.

Mientras decíamos ..." creo que mejor regresamos, pero ni idea por donde" escuchamos ladridos de perros, esa era la señal que había una chacra cerca así que seguimos el camino.Un viejito de unos 80 años nos ayudó y nos dijo como llegar. 

Resulta que los señores de la carretera, nos engañaron, no era un centro naturista sino un albergue de un campesino que trabaja en un proyecto de eco turismo interesante. Nos invito pasar a su casa rodeada de orquídeas muy lindas y varios chicos. Ahí nos quedamos un par de horas conversando.



El señor nos invitó a una conferencia que dictaba esa noche sobre Gnosis, así quedamos en encontrarnos.

Casi todo el camino de salida era puro lodo y mis zapatillas quedaron destruidas.




En la conferencia, conocimos este perrito, súper amistoso y cariñoso. Vane tiene miedo a los perros, pero parece que este la conquistó así que al final nos lo llevamos en una moto pero al muy bandido le gusta la calle y se fue en la madrugada.


RINGGGGGGGG......así me desperté asustada con una llamada que casi me rompe el tímpano...mis amigos me llamaron para saludarme por mi cumpleaños,muy lindos ( gracias). 

En la mañana conocí a la China, en un mototaxi. Era una señora con aparencia dura, una hija adolescente, y un trabajo fuerte. Me pregunto ( como la mayoria) porque caminaba solita, y le dije que a mi me gusta caminar así. Mientras tomaba unas cuantas fotos me contaba de su hija y su rebeldía, la conversación se puso interesante. Me dejó en el terminal para ir a Lamas, al despedirme me dijo que la llame si necesito ayuda con una mirada suuuuuuperrr maternal (me pareció muy lindo de su parte)


En Lamas me encontré con Taj, quien me presentó y me recomendó a Carlos. Esa tarde, Taj y yo nos la pasamos conversando sobre su proyecto. Después de un rico almuerzo vegetariano que preparó salimos a recoger agua de un manantial y a conocer el pueblito.












Me despedí de Taj y a los 3 minutos comenzó a llover como ducha, obviamente no había tomando mis precauciones así que andaba con un plástico como Superman por la calle.



Castillo de Lamas


Mientras esperaba que la lluvia baje estos fueron mis acompañantes y guías en el castillo.









Me faltaba conocer el mirador fui rápido, ya estaba oscuro y medio solitario. Entré a una tienda y le pedí el baño a un señor, me atendió con  mucha amabilidad, mientras pensaba que me iba a comprar me preguntaba que cosa había conocido, si me gustaba  el pueblo, si me habian tratado bien etc etc etc , me decía que estaba loquita caminando sola por ahí...al despedirme me regalo fruta con el clásico " para el camino" (lindo!!). Regresé al centro de Tarapoto para salir a conocer algunos bares de por ahí, pero solo estuvimos poco tiempo,tenía que despertarme temprano.

 Mi despertador se había convertido en  el Jazzmin, un gato con nombre de hembra que amanecía entre mis pies jugando con la sábana. 







  Próxima parada, Laguna Azul, en mitad del camino nos quedamos atascado por los charcos que no permitían al carro subir así que a empujar!







Hay que tomar la barcaza para llegar a la Laguna. 




Al llegar a la estación, un mototaxista se quizó pasar de listo y cobrarme más  caro pero el chofer del carro que me había llevado, le dijo que me cobre lo que es ( aparentemente tienen algún trato entre ellos para cobrar de más o no lo sé). 





En el bote, conocí un par de alemanas enamoradas del Perú y aparentemente cautivadas por el peruano que las acompañaba.







Estando en medio de música y de este paisaje me sentía afortunada.








De regreso, los chicos que conocí en el bote me dieron un aventon a la carretera.


Era hora de regresar y completar la segunda razón por la que viaje....hacia muchísimo que  quería entrar a la ceremonia de Ayahuasca. Así que me encontraría con Carlos ( el chamán que me habían recomendado). La verdad estaba medio asustada, entonces como que me estaba desanimando entrar a la ceremonia, cuando él  me fue a recoger lo primero que me dijo fue que no tenga miedo....era como si oliera mi miedo y eso me daba más miedo aún.

Llegamos a la cabaña donde se realizaría la ceremonia como a las 5 pm.....ya estaban las 4 personas que también participarían. Cuando llegó la hora, veía a mi alrededor que todos vomitaban pero yo no sentía absolutamente nada!!!pensé que no me hacia efecto...entonces me acosté para dormir, luego pensé en decirle a Carlos que no siento nada para que me de más ( ilusa).

Después de unos minutos comencé a sentir un pequeño hormigueo en mi brazo derecho, pero según yo podía controlarlo, porque todo esta en el "poder mental" .Mientras trataba de concentrarme y no dejar que esa sensación avance,la chica que estaba a mi costado no dejaba de gritar, era como si la estuviera en el mismo infierno, ella pedía agua, así que trate de pararme pero cuando lo hice me sentía mareada y al echarme me di cuenta que el hormigueo ya estaba en todo mi cuerpo.

Cuando me acosté vi un batido de colores, algo así



De pronto, los colores iban cambiando salían monos gritando, gente que he conocido mucho o poco corriendo alrededor, a lejos mi familia se venia contra mí. Lo raro era que yo podía escoger en quien pensar pero en el camino se metían tantas cosas que te jalaban a otro pensamiento.

Cada vez las alucinaciones eran más intensas o mejor dicho más escalofriantes, las personas tomaban forma de animales, me sentía totalmente perdida y todo me daba vueltas, estaba aterrada!!! En el camino alguien me daba la mano para levantarme, no podía verle el rostro pero yo le estiraba la mía y lo seguía, del suelo salían unas ramas que me amarraban las piernas y los pies haciendo que pierda a esa persona.



Cuando empezaron los Icaros, fue como una reacción instantánea pero vomité mucho me sentía débil. Otra vez aparecía esa persona venia y me daba su mano, corría tras él pero habían piedras, personas diferentes cosas que no permitían que lo alcance. Veía imágenes de mi niñez, de mi adolescencia (pienso que fueron las más fuertes) cada vez me sentía más débil y no paraba de llorar, gritaba o suplicaba a Carlos que ya no quería más, él me decía que espere un poco que ya iba a pasar. Otra vez, la persona que aparecía me trataba de ayudar a levantarme pero yo solo estiraba mi brazo.

Nuevamente, el sonido de los Icaros retumbaba mis oídos, vomite todo absolutamente todooo sentía que había botado mi estomago y hasta mis intestinos, me sentía FATAL!!!! Llegó el momento en el estaba frente a mi misma mirándome  echada en la cama, con los ojos hinchados de tanto llorar, los labios resecos y diciéndole a Carlos con una sonrisa sarcástica que sentía que me estaba hundiendo.Él me tomó de la mano, fue como si me diera energía pero me sentía totalmente herida.




Finalmente, descubrí quien era esa persona que estaba en todo el momento de trance, él que  me daba su mano para levantarme y yo lo seguía, era mi padre. Cuando lo vi, inmediatamente sentía que la mayor parte de lo vi tenían sentido....de hecho todo tenia sentido. Fue raro....súper raro. Me di cuenta que toda mi vida he buscado tomarlo de la mano y dejar que me ayude a guiar mi vida pero esas ramas y esas personas que se metían entre nosotros solo puede ser mi orgullo y pensamientos errados. En ese momento, me daba cuenta la facilidad que tienen los hijos para juzgar a los padres, pero no nos ponemos a pensar en lo que vivieron nuestros padres.Todo tenia sentido, todo concordaba....en cosa de unos segundos, fue como una sensación de bienestar y de paz me abordaba.

Pienso que como yo mucho de mis amigos han crecido en un hogar con una figura paterna no tan presente. En mi caso, mi pá vivia con nosotros pero se dedicaba 100000% a su trabajo para siempre darnos lo mejor, obvio pocas niñas y adolescentes pueden entenderlo.

Cuando mi papá se jubilo quería disfrutar más tiempo de sus hijos, pero se chocó contra la pared. Sus hijos ya están grandes y llegamos con el cuento de que tenemos "una vida" entonces no le tomábamos o mejor dicho no le tomé importancia a lo que él quería, porque no estuvo cuando yo lo quería conmigo ....y la verdad ese pensamiento es tannnnnnnnn  pero tan injusto ( lo veo en muchos amigos aún).

Quizás sea loco, pero la experiencia que tuve con el Ayahuasca me hizó ver la relación con mi padre de otra perspectiva...respondí varias dudas que he tenido durante años y todo estaba en mí, pero ahí  sale la mala jugada que nos ofrece el orgullo que nos ciega totalmente.

La sensación después de esto fue muy buena, llegué a Lima con otra onda, súper cargada de energía y con muchas ganas de ver a mi papá.

Los cuatro días de semana santa que estuve como chicle detrás de mis padres fueron los mejores!aunque al principio les costo incluirme en sus planes, al final me aceptaron. Los 3 saliendo a pasear, de compras, yendo al cine, o a cenar con un rico vino.

Esta fue una de las mejores cenas de mi vida.

Pienso que los amigos son amigos vienen y a veces se van , pero la familia no se puede escoger es lo que es. La verdad disfruto mucho pasar el tiempo con mis padres y hermanos, muchísimo en realidad. Me siento muy bendecida por lo que tengo pero me siento más bendecida aún, haberme dado cuenta de esto a tiempo.

No sé si sea producto de la madre de las plantas pero ya ni me importa, lo que vale es lo que tengo ahora.



domingo, 6 de abril de 2014

Al finalizar

El año estaba acabando y de lo único que estaba segura era que no quería terminar en Lima.

Hace unos meses conocí un viajero, nos llevamos bien rápidamente.Sin duda, nos une la pasión por los viajes!. Cuando me dijo que se quedaba pasar año nuevo en Lima, me alegre sabia que tendría un compañero de ruta.No lo niego, dudaba un poco porque lo recién lo estaba conociendo pero a la vez eso lo hacía más emocionante.

Agarre mi cámara, mi mp3,  una mochila pequeña y listo...a encontrarnos.

Este es el tipo de viajes que me encanta hacer: sin un plan, sin itinerario, llenos de energía y con mucha buena onda... dejándonos llevar por el viento y Parkinson (su moto).




Hicimos dos o tres paradas, y en cada una de ellas cambiábamos el destino.




El recorrido en la moto se ponía genial, hasta llegar a Ticlio. Unos km. más allá empezaba la lluvia y el granizado.



Totalmente empapados, llegamos a una tienda en busca de algo caliente.Le pedimos a la señora que nos preste su cocina para calentarnos y también para calentar nuestros zapatos y medias que usábamos como guantes.




Esa noche, totalmente cansados llegamos a Tarma. Después de horas salimos a tomar algo a un bar. Fue ahí donde conocimos a un grupo de chicos de la ciudad, los que nos llevaron a conocer un lugar para bailar y tomar.Nos llevamos bien, nos invitaron a pasar año nuevo con ellos.

En la mañana mientras íbamos con Parkinson a conocer Tarma, nos cruzamos con esta hacienda.




Era muy lindo, y también algo costoso. Como pagarlo, si teníamos pensado no gastar mucho dinero...pero, como resistirse a no pasar al menos una noche en lugar así.





Al final, decidimos quedarnos!




Lo genial de ir sobre Parkinson era la libertad que sentía al tomar las fotos.






A la vez el movimiento y la rapidez hacía que sea más difícil captar alguna imagen.






Pasamos por el mercado a comer algo y a comprar un par de botellas de "calientito".

Esa noche fue la mejor del viaje.Miré uno de los mejores cielos que vi en mi vida, azul marino repleto de estrellas, que iluminaban el jardín de la hacienda.....nunca compartí tantas estrellas fugaces con alguien.

Fue genial.




Cuando sea una abuelita, me imagino viviendo en el campo, despertando y viendo un paisaje como este


Claro siempre con mis animalitos


Y cosas de colección.




Hubiera querido quedarme más días ahí, pero el viaje continuaba...










Entramos a la gruta Huapago, un  señor de unos 75 años aproximadamente, nos mostró el fondo de la cueva.









Siguiente destino : La merced - Chanchamayo








Como no enamorarse de la selva.



No nos gusta tomar tours...pero ese día hicimos la excepción.









Ehhh la selva es increíble.





La última parada del último día del 2013, fue en el pueblo Ashaninka.






El jefe de la comunidad




Entramos a la ceremonia, en la que cuentan su historia y  nos convidan masato.









El jefe menciona a una chica de la comunidad para que escoja al esposo que pasará esa noche con ellos.

De pronto, Carla lo escogió.



Al final la ceremonia, pasamos al campo a bailar con los Ashaninkas. Él se acercó y me preguntó si me gustaría pasar el año nuevo ahí. Sin dudarlo, dije que sí....estaba muy emocionada, sería totalmente diferente y nunca me habría imaginado que algo así podría pasarnos.





Los carros se estaban yendo y nuestro guía e incluso los mismos Ashaninkas no creía que nosotros decidamos quedarnos ya que la invitación era falsa. Nos lo permitían  pero teníamos que rentar un cuarto.


Era la oportunidad perfecta, para ver si ellos realmente aún conservan sus costumbres o todo es una farsa comercial.



Un par de horas más tarde y casi no había comuneros.

La cena del año nuevo, estaba servida.



Esa noche, cuando salí habían cinco o seis personas, ellos tomaban masato, cerveza, escuchaban cumbia, y ninguno en el traje habitual. Por momentos, habían huecos de silencio y una ligera incomodidad.

Llegó las doce, todos nos abrazamos brindando por el nuevo año. Nos alejamos un poco de grupo para ver jugar a los niños reventar cohetes mientras Jonathan me contaba sobre sus planes.

En un momento pensé en mi familia y en mis amigos.La verdad los quiero mucho pero se me hacia raro no echarlos de menos.

Y como si estaba en el césped, sintiendo el aire correr sobre mí, contemplando la intensidad de la luna, escuchando los truenos venir entre la risa de los niños.

Fue diferente, totalmente.

Nos levantamos temprano, para conseguir algún medio para regresar a la ciudad.







Recogimos nuestras cosas y a Parkinson.



Durante y después del viaje, aprendí muchas cosas de Jonathan que siempre le estaré agradecida, pero lo mejor de todo fue lo que comprobé de mi misma.









Durante casi toda mi adolescencia, he estado pegada a personas y/o a objetos...era muy difícil para mí soltarlas. Quizás suene raro pero sé que a muchas personas como a mí ,les cuesta dejar ir recuerdos, vivencias, sentimientos.

Hace 6 años pasé por uno de los peores momentos de mi vida, lo cual me llevo un trabajo intenso.


Pero no es fácil, después de cuatro años, he sentido que mi trabajo ha valido la pena.



Las personas que vienen a mí vida tienen un propósito. Algunas dejan huella, otros no tanto y el resto suele ser pasajero.

Generalmente hago esto , la verdad no se si este bien o mal.....pero suelo dejar y/o cortar las cosas o la relación con las personas y/o cosas cuando no tiene sentido continuarlas en un primer momento. Sé que mi manera de vivir  puede parecer que no tiene ni un gramo de perseverancia pero al menos, pienso es lo más sano...para mí es mejor dejar ir que contarminar/lo - se, es mejor cortar a dañar/lo-se..

Lo importante es vivir, sentir, reir, soñar,volar, llorar cada momento de un presente pero todo con el respeto hacia uno mismo y hacia el resto.Cuando eso empiece a oscurecerse, la distancia es lo mejor.




Regresando, yo a mi vida de "oficinista" temporal  y él con Parkinson a su vida de escritor viajero.


Una vez una personita especial a la que quiero mucho me enseño esto, y desde ese momento se convirtió en uno de los lema de mi vida :

"Los mejores recuerdos se guardan en el corazón".

Sin duda, mucho de esta aventura se va a guardar.







C.